El pelotazo les daba para un Bugatti Divo

Es como el cuento de la cigarra y la hormiga. Un aristócrata y un amigo del aristócrata se llevan una comisión de casi seis millones de euros en un contrato público de material sanitario en lo más catastrófico de la pandemia en Madrid. El amigo se pule su parte, que era la mayor, en un piso de lujo, tres relojes Rolex y, sobre todo, coches deportivos. Muchos: 12. Con nombres como Ferrari 812 Superfast, Aston Martin DBS Superleggera o Lamborghini Huracan Evo Spider. Dos millones de euros en automóviles. El aristócrata, será por clase, solo se compra (¿solo?) un yate: un Eagle 44, registrado en Gibraltar, que solo le cuesta (¿solo?) 325.515 euros. Y, mucho más previsor, invierte otros 400.000 en bonos.

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