El BCE se prepara para poner fin a sus compras de deuda en verano por la desbocada inflación

Hace ya meses que no hay reuniones de trámite en el Banco Central Europeo (BCE). Ni siquiera en Jueves Santo. Ante la galopante inflación que atraviesa la zona euro agravada por la guerra en Ucrania, la institución que preside Christine Lagarde decidió dar otro pequeño acelerón hacia ese proceso que ha bautizado como “normalización monetaria” que consiste en dejar atrás la era de los tipos negativos. El Eurobanco se ha fijado el tercer trimestre para poner fin al programa de compras de deuda con el que en los últimos ha desplegado una extraordinaria expansión monetaria para ir recogiendo cable. Paso a paso, sin estridencias y con toda la flexibilidad. “Un trimestre tiene tres meses”, recordó Lagarde en su comparecencia posterior al Consejo de Gobierno del BCE, en referencia a que puede concluir las compras en septiembre. Todo dependerá de las dimensiones del golpe de la guerra para Europa. Y un mes y medio después de la invasión rusa, la economía está notando ya los “graves” efectos del conflicto.

Seguir leyendo