El auge de reservas para Semana Santa y la crisis de los chips ponen en apuros a las empresas de alquiler de coches

La recuperación del turismo pone sobre la mesa múltiples desafíos para todos los actores del sector. A las puertas de Semana Santa y con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, los alquiladores de vehículos aprietan los dientes para intentar satisfacer el bum de la demanda. Tras el parón impuesto por la pandemia, la crisis de suministro de semiconductores ha obligado a los fabricantes de automóviles a recortar su producción, poniendo en jaque su recuperación. Ante los cuellos de botella, el sector del rent a car pide a los usuarios a que hagan sus reservas con la mayor antelación posible para poder planificar las compras con los fabricantes y abastecerse de la flota necesaria.

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